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Establecer límites en tus relaciones personales.

Mandy Ciere, Coaching On-line, Mentoring, Crecimiento Personal.

Las relaciones personales no siempre son fáciles. Ya sean de amistad, amor, familia, compañeros, vecinos… Cada relación personal es diferente y, a veces, es bastante difícil llevarse bien con todos, sin conflictos ni sacrificios. ¿Cómo puedo definir  claramente mis límites dentro de una relación sin ser sumiso o agresivo?, ¿qué se puede hacer y qué no?, ¿cómo se lo puedo dejar claro a las personas que me rodean de una manera relajada?

En primer lugar, digamos que cada persona es única, con su propia visión del mundo, creencias y valores. Como resultado, una discusión en alguna ocasión es inevitable. A veces tenemos una conexión directa con alguien porque nos vemos reflejados en ellos, pero a veces también nos vemos obligados a mantener relaciones donde esa conexión no está ahí.

En las relaciones pueden surgir conflictos potenciales que podemos evitar estableciendo límites. No importa lo difícil que sea el conflicto o la confrontación, debemos aprender a establecer límites en nuestras relaciones. Precisamente al indicar claramente tus límites, toda relación se desarrollará de manera más fluida y satisfactoria para todos.

Tan difícil y tan fácil al mismo tiempo.

Hay personas que pueden establecer límites fácilmente con sus parejas, pero no pueden hacerlo con sus padres, colegas o amigos. También hay personas que no saben poner límites con nadie. Las palabras se quedan atrapadas en la garganta y no salen. ¡Nadie tiene la capacidad de leer tu mente! Si no puedes expresarte y expresar lo que sientes, te puedes frustrar. Cuando te sientes frustrado, el drama comienza en tu cabeza y, antes de que te des cuenta, una comedia se ha convertido en drama.

Establecer límites es una habilidad. Y lo mejor de las habilidades es que puedes aprenderlas y mejorarlas. Si eres una de esas personas que tiene problemas para establecer límites, sigue leyendo porque esto te ayudará.

¿Qué son los límites?

Los límites son las pautas de lo que cada persona puede tolerar. Es la forma en que queremos ser respetados. Cada uno de nosotros tenemos nuestros propios límites basados ​​en nuestra personalidad, valores, educación, creencias, experiencias y autoestima.

En teoría, todos sabemos lo que no queremos y lo que no podemos soportar. Estos son los límites personales. Pero, ¿con qué frecuencia, aún cuando los conocemos, no los expresamos o no hacemos nada para superarlos?

Egoísmo sano

Establecer límites no es ser egoísta. Es todo lo contrario. Si decides ignorar tus límites personales, te podrías hacer daño, sentirte en algunos momentos infeliz y la relación podría no ser satisfactoria para ninguna de las partes.

Por otro lado, si pudiéramos expresar nuestros límites con palabras, sería mejor para todos. Respetar tanto nuestros propios límites como los de los demás crea una relación mucho más saludable, respetuosa y satisfactoria.

Aceptemos nuestras propias necesidades y no las ignoremos. 

Tú eres la persona que necesita saber cuáles son los límites que deseas establecer. Nadie puede hacerlo por ti. Cuanto más autoconocimiento tengas, más fácil será saber qué estás dispuesto a aceptar y qué no. Hay límites que indican tu integridad como persona, tu seguridad y tu salud física y mental. Estos límites deben ser sagrados. A partir de ahí puedes marcar tu límite como persona. Me gustaría ayudarte con algunos consejos sobre cómo hacer esto.

Cómo puedes establecer tus límites en tus relaciones personales.

Primero, debes tener muy claro cuáles son tus límites antes de poder expresarlos. Y sí, incluso tú puedes establecer tus límites. Escribe qué situaciones te causan molestia en tus relaciones. Analiza cuáles son las similitudes y qué es lo que te incomoda, lo que no soportas. Escribir tus límites te ayudará a tener una idea de cómo te gustaría verlos. Sé honesto contigo mismo. De nada sirve ajustar tus límites a lo que otras personas quieren o esperan de ti.

 

Paso a paso.

Comienza con pequeñas cosas para aumentar tu confianza y avanza lentamente hacia lo que es importante para ti. Lo que te ayuda enormemente es la práctica. Primero di en voz alta lo que quieres decir varias veces, sin nadie alrededor. Observa cómo te sientes cuando dices lo que te gustaría decir en voz alta. Solo cuando te sientas bien, podrás aplicarlo en la práctica.

La vida te permite practicar, probar, explorar para ver qué te hace sentir bien.

Por supuesto que habrá conversaciones que no serán fáciles, o recibirás una respuesta inesperada y no sabrás cómo reaccionar, todo eso es posible. Pero si nunca entablas una conversación, no expresas lo que estás sintiendo y te guardas tus emociones y pensamientos para ti mismo, llegará el día en que tus emociones acabarán encontrando otra salida  (10 consejos para tu bienestar emocional)

Establecer límites es decirnos sí a nosotros mismos y decir  a veces no a los demás.

Di no sin sentirte culpable, no te dejes chantajear emocionalmente ni te chantajees emocionalmente a ti mismo. Si estás acostumbrado a decir sí a todo, a complacer a todos por miedo a su reacción o rechazo, entonces puede que sea el momento de valorarte un poco más. Sé amable contigo mismo.

Probablemente hayas escuchado la palabra asertividad. Ésta es la capacidad de defender tus derechos sin dañar a los demás. Es decir, indicar nuestros límites sin olvidar los sentimientos del otro. No podemos controlar la reacción de los demás, pero podemos controlar la nuestra. No deberías necesitar gritar o enojarte para establecer tus límites. Decir lo que piensas sin carga emocional.

Y cuando hemos dado el primer paso, llegamos quizás a la parte más emocionante. Aquí tienes la posibilidad de ser fiel a los límites que te has marcado. Aquí puedes empezar a ver que otras personas respetan tus límites y que ya no hay justificación si intentar ir más allá. Se trata de tu bienestar. Seamos realistas, si estás en una relación con alguien que constantemente traspasa tus límites, ¿aún quieres mantener esa relación?

En última instancia, se trata de asumir tu propia responsabilidad. Deja de culpar a los demás por ser ingratos, insensibles o desconsiderados, por no tener en cuenta tus necesidades y deseos. Si no los tienes en cuenta tú mismo, ¿por qué lo harían los demás?

Trabaja en tu autoestima, asertividad y empatía para marcar tus límites y obtener satisfacción de tus relaciones personales. Tú lo vales.

¿Te imaginas tu vida con unos límites claros sin tener que ser agresivo o sumiso y siendo respetado por tu opinión y por quién eres? AHORA es el momento de dar el primer paso para establecer tus límites!

Editora: Montse Ruiz

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