Transformar tu presente en lugar de predecir tu futuro

Elige transformar tu presente en lugar de predecir el futuro

Deja de pensar en todo lo negativo que puede haber en tu vida y céntrate en todas las maravillas. Elige transformar tu presente.

La psicología la ha bautizado como ansiedad anticipatoria pero hasta que la ciencia no la nombró existía como profecías autocumplidas. La tenía nuestra madre cuando se preocupaba en exceso porque nos íbamos a enfermar o porque no tendríamos un trabajo. También esa pareja que, a la primera de cambio, decidía romper la relación por motivos que nunca entendías. ¿Eras tú esa persona? Entonces puede que ya sea hora de dejar de predecir tu futuro y que, en vez de ello, te centres en transformar tu presente.

Pero, ¿Cómo no sentir incertidumbre ante ese futuro incierto que en estos tiempos lo es aún más? ¿De qué manera se puede transformar tu presente si tienes la sensación de que la vida se te escapa de las manos?

Detrás de tu necesidad de mantener el futuro bajo control, de prepararte para lo peor, se encuentra una necesidad extrema de acallar el miedo. Ese temor que es muy natural ya que proviene de uno de nuestros instintos de supervivencia más antiguos; la ansiedad. Ya te lo esperabas, ¿Verdad? La ansiedad siempre está detrás de los comportamientos que tratan de mantener la seguridad en una realidad que es pura incertidumbre. Cuando, además, una situación acentúa la inestabilidad, tu radar salta a toda prisa indicando que tienes que actúar.

El gran problema es que no estamos en medio de un bosque siendo atacados por un depredador, como nuestro instinto cree, sino que quizás nos encontramos tranquilamente en nuestro hogar y lo único que ha sucedido es que has escuchado a tu pareja hablar con un extraño en un tono muy íntimo (o eso crees) o que has percibido en tu jefe que está cabreado contigo.

El mejor consejo que te puedo dar si quieres transformar tu presente es…

Necesitamos de las emociones para vivir pero, a menudo, nos pueden jugar una mala pasada. Y es que a veces te puedes sentir cansado, triste, hambriento o influido por situaciones anteriores que acentúan tus reacciones.

De la preocupación a la ocupación: el mantra que te guiará hacia la aceptación de que no puedes controlarlo todo

No necesitas entender en su totalidad lo que es la ansiedad anticipatoria ya que hay un cambio fundamental que te guiará mucho más fácilmente hacia la paz interior que tanto anhelas, libre de temores con respecto a lo que vendrá.

El paso de la preocupación a la ocupación es la clave. Cuando te preocupas, tal como el propio término indica, estás dándole importancia a un acontecimiento futuro.

Pongamos un ejemplo; tienes una cena de trabajo muy importante que implica estar con personas que no conoces. No paras de darle vueltas, de estresarte e incomodarte pensando en lo mal que estarás en esa situación. Al final lo que está ocurriendo es que estás experimentando esas emociones negativas antes incluso de que sucedan a causa de un desencadenante real.

Pero, ¿Qué sucede cuando te ocupas? Ocuparse implica centrarse en lo que puedes hacer en ese momento.

Sigamos con el mismo ejemplo; si en vez de preocuparte te ocupas, lo que harás será pensar durante un breve periodo de tiempo en cómo te vas a organizar (medio de transporte para llegar a la cita, otras tareas que debes hacer ese día, ir vestido para la ocasión y etcétera). Aún así como no tienes que tomar todas esas pequeñas decisiones en el momento, continuarás con lo que estás haciendo. Puedes anotar la cita en la agenda. Pasarán los días, llegará la noche de la reunión y, muy probablemente, la realidad no será ni de lejos como se la ha imaginado tu «yo» preocupado.

En vez de predecir el futuro céntrate en ocuparte de lo que puedes cambiar, aceptar lo que no y evitar dar rienda suelta a tu imaginación. ¡Eso déjaselo a los libros!

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